El inminente retorno de la misa en latín
28.05.07 @ 09:31:49. Archivado en Eucaristía
Vuelve la misa en latín. La quiere el Papa desde siempre. El cardenal Joseph Ratzinger, elegido como Benedicto XVI hace dos años, se opuso a la reforma litúrgica promovida por el Concilio Vaticano II y llevada a cabo por Pablo VI. Según aseguraron fuentes vaticanas a Clarín, ya "todo está listo", incluso el motu proprio o "indulto" que será anunciado pronto.
Durante 1.500 años la misa tradicional católica fue dicha en latín y las normas fueron sistematizadas por el Concilio de Trento, en 1570, en plena Contrarreforma, vigiladas por la Santa Inquisición y el Santo Oficio, que en nuestros tiempos fueron rebautizados Congregación para la Doctrina de la Fe, cuyo prefecto o "ministro" fue durante más de dos décadas el cardenal Ratzinger hasta que lo eligieron Papa.
La reimplantación de los ritos tridentinos no será obligatorio para los fieles, pero quedarán abolidas definitivamente las restricciones actuales. Sólo un obispo podrá prohibir la misa tridentina en su diócesis y dándole al Vaticano las razones que explicarán ese gesto.
El regreso de la misa en latín apunta en las intenciones de Benedicto XVI también a absorber definitivamente la escisión de los ultraconservadores secuaces del obispo tradicionalista francés Marcel Lefebvre, quien consumó un cisma en 1988 al consagrar a cuatro obispos. Juan Pablo II debió excomulgarlo a él y a su comunidad, que ya en los años 70 había entrado en crisis con Roma cuando Lefebvre ordenó a varios sacerdotes en el cuartel general de los ultramontanos en Ecóne, Suiza, donde se encuentra la Comunidad San Pío X y su principal seminario. Pablo VI lo suspendió a divinis.
Dos cardenales latinoamericanos conservadores confirmaron que pronto el Papa firmará el documento que reimplanta la misa en latín. En diciembre lo anunció el protodiácono de la Iglesia, el chileno Jorge Arturo Medina Estévez. El purpurado integra la Comisión Ecclesia Dei (Iglesia de Dios), que se había reunido entonces para considerar la liberalización de la misa en latín por iniciativa del mismo Benedicto XVI.
"Hemos hecho algunas correcciones al texto", explicó el cardenal Medina Estévez. El presidente de la comisión es el colombiano Darío Castrillon Hoyos, quien hace tiempo presentó el texto al Pontífice. El cardenal niega a quien lo quiera escuchar que la medida represente un acrobático salto mortal hacia atrás que mortifica las normas litúrgicas del Concilio Vaticano II realizadas por Pablo VI. Desde 1969, las reformas impusieron los idiomas nacionales en las misas e hicieron dar media vuelta al sacerdote celebrante, que desde entonces mira hacia los fieles y no al altar durante la mayor parte de la misa, además de otros cambios, como los cantos en lenguas folklóricas y el uso de instrumentos musicales nacionales.
El cardenal belga Godfried Daneels, en una declaración que difundió ayer la agencia Associated Press, cuya vaticanista Nicole Winfield dedicó al tema un largo artículo, dijo que "el rito no es lo importante sino lo que viene después". "No podemos volver atrás. El Vaticano II es un concilio como todos los demás". Quiso decir que sus decisiones, aprobadas por el Papa, son obligatorias.
Según el cardenal Daneels, que es uno de los escasos purpurados progresistas del actual colegio cardenalicio, una mayor celebración de la misa tridentina podría polarizar a la Iglesia y conducir a "la negación" del Concilio II.
La misa tradicional en latín nunca fue abolida del todo, pero eran necesarios permisos especiales de los obispos. La liturgia tradicionalista se realiza siempre en lugares de culto utilizados por grupos ultraconservadores de la Iglesia, que están muy entusiasmados con la voluntad del actual Papa de regresar al latín, a la música sacra y los cantos gregorianos. Benedicto XVI ha repetido varias veces que los sacerdotes deben estar mejor preparados para el uso del latín en las misas y quiere "latinizar" progresivamente la liturgia de las misas reformadas, que prevalecen hoy largamente en las celebraciones católicas de todo el mundo.
Julio Algañaraz
Comentarios:
Hay gato encerrado y se sigue queriendo volver a la "seguridad" de Egipto...
La forma es secundaria, lo importante es el contenido y la persona. En estos pagos, se celebra con lo que hay y donde sea, para agradar a Dios.
Primero. Supongo que si se puede usar la lengua vernácula (¿se dice así?) o del país, y se puede usar una lengua de otro país (un grupo de extranjeros o de turistas, pongamos por caso), también se podrá utilizar, siempre que lo quiera la comunidad celebrante, el latín, que es una lengua no exenta de prestigio.
Segundo. Si de lo que se trata es de levantar una prohibición -la de celebrar con determinados textos-, en principio lo vería bien (no me chiflan las prohibiciones), aunque habría que saber primero donde esta el quid de esos textos. Si es así, el problema no es el idioma. ... ¿Va por ahí la cosa?
Este es un buen ejemplo de reverencia hacia Dios.
Paz y Bien
Si la excelencia de la liturgia se basa en la realización de gestos y utilización de elementos (música, palabras, ornamentos...) predeterminados y rigurosamente preescritos, una de dos: o estamos relizando un rito mágico (que supongo que estamos de acuerdo que no es el caso), o le damos tanta importancia al envoltorio que nos olvidamos de lo esencial, celebrar nuestra Fe y comernos, es decir, hacernos uno con Cristo (actitudes, vivencias...). Por eso lo de "no es cómo se habla de Dios, si no como vivimos la vida iluminada por Dios".
Paz y Bien
Paz y Bien
Si la necesidad de la estética litúrgica es demostrar reverencia hacia Dios (culto a la majestad de Dios llama el CVII a la liturgia) ¿dónde está el placer hedonista? Si no lo hay, entonces la contraposición liturgia hedonista-comprometida (que me parece capciosa) se viene abajo. Pregunto: ¿es la liturgia una cosa del mundo iluminada por Dios?
Saludos.
Hablo por experiencia que habiendo estado en varias ocasiones en Polonia donde en principio hay tantos catolicos, con el latin no puede ir lejos y eso que lo intente en muchos momentos.
GRACIAS Luis, TL, Teudis, Jose Lozano,Alfa y omega,etc. porque con vosotros aun hay esperanza.
Por otro lado, la misa en latín jamás fue "Prohibida" y creo que imponerla (que no pienso que vaya por ese lado la cosa) sería una grave decision que cerraría las puertas de la Iglesia a mucha gente de buena voluntad.
Me parece que subestiman demasiado a la gente, porque ser cristiano no depende de la liturgia, el rito, la ropa, el lugar, depende de la Fe en Jesús. Solo eso importa.
Y si los dirigentes políticos nos dicen un día de estos como tenemos que comer en nuestras casas?. Si nos dicen que tenemos que unificar la comida, donde debemos comer, con quien, qué comemos, a que hora lo hacemos.
Sería un disparate, como la medida del latín.
Pregunto; y que vendrá después del latín?. Las respuestas ya me las sé. Y tengo frío.
Hasta sería lindo, ya que estamos, "incorporar" el idioma de Jesús, con el que celebro con los apostoles sus comidas eucarísticas.
Y así podríamos seguir, pero me late, que no es más que añorar las cebollas y la esclavitud de Egipto, en desmedro de caminar hacia la tierra prometida. Repito, si soluciona nuestros problemas como Iglesia... pero también me hace dudar este Papa, que después de un tiempo se va a rectificar, como lo hizo con el discurso en Ratisbona, con la evangelización y la conquista de América, con el departamento del Vaticano que supervisa el diálogo con el Islam, que lo bajo de status y ahora lo vuelve a poner como estaba. En fin, ya es una novela.
Qué tipo de celebración de la fe pretendemos… una hedonista, una comprometida…
Como dijo mi párroco este Domingo pasado (feliz Pentecostés a todos) para saber de un buen creyente, debemos fijarnos no en como habla de Dios, si no de cómo habla de las cosas del mundo iluminadas por Dios.
Paz y Bien
2) Sobre el referente lingüístico, sólo decir que la "koiné" actual es el Inglés, lengua del "imperio yanqui" como dirían algunos. Lo que no entiendo es que teniendo un idioma tan hermoso y digno como es el castellano, nos avergoncemos y no queramos celebrar nuestra fe con él.
Hay otra argumentación subyacente a esta necesidad imperiosa de esta estética litúrgica (profusión de ricos ornamentos, música impresionante, lengua pomposa y rituales muy marcados y ampulosos…) la necesidad de demostrar reverencia hacia Dios. Eso que en la Biblia llaman “el temor de Dios”. EL problema es que, como dice Kierkegaard, tenemos dos ámbitos de elección, por otro lado jerarquizados, la...
1 Que el latín dignifica la liturgia por ponernos en comunión con la historia de la Iglesia
2. Que el latín puede ser un referente lingüístico universal para la Iglesia católica.
1)Sobre el primero, cae por su propio peso ya que la liturgia latina sólo nos pone en sintonía con la tradición "latina" occidental. Ni Jesús habló latín, ni las cartas de Pablo ni los evangelios se escribieron en latín, ni fue de uso común en la parte oriental del Imperio. Si queremos un referente verdaderamente en sintonía con las fuentes, tendremos que aprender griego clásico o ese otro, más de andar por casa, que llaman "la koiné", que es el que chapurrearía nuestro Señor, que es en el que está escrito la versión de los "70" que utilizó la Iglesia primitiva para los textos judíos, y que es el idioma de Pablo, Marcos Mateo, Luca...
Pero fomentó el uso de las lenguas vernáculas, las únicas que entiende el pueblo.Así que la reforma que se ha aplicado no es ninguna traición al concilio, sino todo lo contrario.
5. Si se tiene que celebrar una misa internacional, hay idiomas vivos actuales que pueden usarse para que la gente se entere. El latín, por supuesto, no sirve para esa función.
Por último: No vengan ahora con chorradas queriendo volver a tiempos pasados, usando el latín, lengua maravillosa y madre de muchas lenguas modernas, pero bien muerta;olvidando lo que es en verdad la eucaristía, celebración comunitaria de la fe en el misterio de la muerte y resurrección Jesúcristo. Si no se entiende no se puede celebrar nada.
2.- La iglesia tomó su organización y su idioma, el latín, del modelo del imperio romano. A partir de la edad media-moderna, el latín ya no fue lengua del pueblo sino de la gente más culta.
3.- La celebración de la misa medieval ( cura de espaldas al pueblo, en latín) era más la misa del clero que del pueblo cristiano, el cual asistía con total pasividad a la celebración de la misa del clero.
4.-El Concilio Vaticano II , por fin, puso las cosas en su sitio. No mandó eliminar las misas en latín porque era pronto y habría sido imposible ante la resistencia de la curia.
Pero fomentó el uso de las lenguas vernácul...
1- El Papa está por encima del Concilio Ecuménico.
2- Dado que el Concilio Vaticano II fue un concilio pastoral que tuvo su contexto en un momento muy determinado de la Historia de la Iglesia, no hay nada que impida a un Papa considerar que es necesario dar un giro a la pastoral de la Iglesia si cree que las circunstancias así lo requieren u opina que lo que se buscaba en dicho concilio no se ha logrado de forma adecuada. Para eso es el Papa.
3- Leyendo el texto del Concilio Vaticano II acerca de la liturgia, no se puede por menos que llegar a la conclusión de que el desmadre litúrgico post-conciliar no tiene justificación alguna. Es más, la sustitución TOTAL del latín por las lenguas vernáculas es una traición al texto conciliar. Por tanto, una recuperación limitada del latín, aun dentro del Novus Ordo, lejos de suponer una negación del CVII es en realidad un acto que nos acerca a lo que los pad...
Las lecturas no hay por qué hacerlas en latín, creo que ni los lefevrianos lo hacen.
El valor el latín es el de la unión con toda la Iglesia, en el tiempo (con nuestros antepasados en la fe) y en el espacio. Y si no se usa el latín con una cierta asiduidad, nadie lo podrá entender si se reserva sólo a los encuentros internacionales.
Pero ¿qué es la Santa Misa?¿no es la conmemoración de la institución de la Eucaristia en la última cena de Jesús con los apóstoles?.No creo, que Jesús hablara a los apóstoles en un idioma que no entendian. Por eso soy de la opinión que la Santa Misa ha de celebrarse en el idioma de los participantes y solo cuando estos en ciertas ocasiones sean de distintas nacionalidades con idiomas distintos debe celebrarse en latín.
Sería partidario de que fuera en lugares y a horas que implicaran un sacrificio el asistir. Esto con el fin de que no asistieran personas que no asisten con devoción y piedad, y no comulgan con reverencia y no hacen la acción de gracias. Las señoras al no ir a los bares y cafeterías tanto como los hombres han tomado literalmente las iglesias para sostener largas charlas con las vecindonas de temas frívolos y mundanos que pueden seguirse desde decenas de metros a la redonda. Esa gente que no vengan a la misa de siempre. Pero que sepan que las irreverencias ante el Sagrario donde está Xto realmente OFENDEN mucho a Dios como le dijo a la Beata Jacinta en Fátima la Sma Virgen.
Podrían hacerse las lecturas en vernáculo eso sí, pero por un lector que sepa leer en público (cosa nada fácil...
BIENVENIDO SEAS. Ánimo: ¡a pegar los altares a la pared!
Llevan dos años hciendo "inminente" la vuelta de la misa en latín. No lo tendrá tan claro el Papa cuando se lo está pensando tanto. Además, en la Constitución sobre la Eucaristía, quedaba bien patente su aprecio por la reforma litúrgica post-conciliar. Pero claro, eso es mucho pedir a estos periodistas de pacotilla que sólo viven de esquemas preestablecidos.
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